Si estás pensando en una app para tu negocio, seguro ya viste cifras que van de "casi gratis" a "una fortuna". La diferencia casi nunca está en la app: está en lo que cada cotización incluye y en lo que deja fuera. Aquí te damos precios de referencia, te explicamos qué hace que suban o bajen, qué se paga aparte y en qué casos una app no es lo que necesitas.
La respuesta corta
Con CodeJ2, los precios de entrada son estos (en dólares, y puedes pagar en tu moneda local al tipo de cambio del día del pago):
- App móvil: desde US$ 840. Una plataforma (Android o iOS), hasta 5 pantallas, diseño de interfaz y publicación en la tienda.
- Sistema a medida: desde US$ 1,000. Uno o dos módulos, como ventas, inventario o reservas, con usuarios, permisos y reportes. Se usa desde el navegador.
- Aplicación de escritorio: desde US$ 1,130. Un programa instalable para Windows o macOS que funciona sin conexión.
Son precios "desde": el punto de partida de cada servicio con lo básico que describe su página. El monto final se confirma después de una llamada corta, según lo que necesites. En los tres casos el plazo de referencia es de 4 a 8 semanas. Puedes ver todo junto en la página de precios.
Tipos de app: móvil, escritorio o sistema web
"App" puede significar tres cosas distintas, y elegir mal el tipo es el error que más dinero hace perder.
| App móvil | Aplicación de escritorio | Sistema a medida (web) | |
|---|---|---|---|
| Dónde se usa | En el celular, instalada desde la tienda | En una computadora con Windows o macOS | En el navegador, desde cualquier equipo |
| Con internet | Según lo que haga la app | Funciona sin conexión | Necesita conexión |
| Ideal para | Clientes o equipos en movimiento | Cajas, almacenes, tickets y etiquetas | Varias personas compartiendo los mismos datos |
| Se construye con | Flutter, para Android e iOS | C# en Windows y Swift en macOS | Next.js, React y una base de datos |
Una forma rápida de ubicarte:
- Si tus clientes o tu equipo la usarán seguido desde el teléfono, conviene una app móvil. Por ejemplo, técnicos que registran visitas con fotos, o clientes que repiten pedidos.
- Si trabajas en un mostrador o un almacén, imprimes tickets, usas un lector de código de barras o tu internet se cae, conviene una aplicación de escritorio.
- Si varias personas o sucursales comparten la misma información y quieres entrar desde cualquier equipo sin instalar nada, conviene un sistema a medida en la web.
Las apps móviles las construimos con Flutter (en esta guía comparamos nativa, híbrida y Flutter), el framework de Google que permite apuntar a Android e iOS desde una sola base de código. Su sitio oficial (se abre en una pestaña nueva) lo presenta así. Eso ahorra trabajo, pero no lo elimina: cada tienda tiene sus reglas, sus pruebas y su proceso de publicación.
De qué depende el precio de una app móvil
Dos apps que se ven parecidas pueden costar distinto porque lo que cambia está por debajo. Estas son las variables que más pesan:
- Cuántas pantallas tiene. El precio de entrada cubre hasta 5, por ejemplo inicio, listado, detalle, perfil y contacto. Cada pantalla adicional se cotiza aparte.
- Cuántas plataformas necesitas. El precio desde cubre una: Android o iOS. Sumar la otra cuesta menos que una app nueva porque se comparte código, pero hay que adaptar detalles, probar en otros dispositivos y publicar de nuevo.
- Qué funciones tiene. Cuentas de usuario, notificaciones, mapas o pagos dentro de la app suman horas de desarrollo.
- Si se conecta con datos o con un servidor. Una app que muestra contenido fijo es una cosa. Una que guarda información, muestra pedidos o consulta tu sistema necesita un servidor o un servicio al otro lado. Conectarla se cotiza como una integración, que parte desde US$ 150 por integración, y un servidor propio se cotiza según lo que deba hacer.
- Quién prepara el contenido. El precio incluye el diseño de interfaz a partir de tu marca. Los textos, el logo y las imágenes los preparas tú; si hay que crearlos, es trabajo extra.
Cuando alguien te dé un precio cerrado sin preguntarte nada de esto, probablemente esté cotizando algo muy básico o dejando cosas fuera.
Costos de publicar y mantener la app
Esta es la parte donde más cotizaciones se vuelven confusas. El precio de desarrollo no incluye, por sí solo:
- Las cuentas de las tiendas. Para publicar en iOS necesitas una cuenta del Apple Developer Program (se abre en una pestaña nueva), y para Android, una cuenta de Google Play Console (se abre en una pestaña nueva). Son cuentas tuyas, a tu nombre, que se pagan directamente a Apple y a Google. Cada una tiene su propio costo, que puede cambiar con el tiempo: revisa el monto vigente en esas páginas oficiales y no en un artículo como este. Te guiamos para abrirlas, y conviene hacerlo desde la primera semana porque las tiendas verifican a quien publica.
- La revisión de la tienda. Cada app se revisa antes de aparecer. Apple lo describe en sus reglas de revisión (se abre en una pestaña nueva), y ahí aclara que seguir su lista previa no asegura la aprobación. Los tiempos de revisión no dependen de nosotros. Si la tienda rechaza tu app, te explicamos el motivo, hacemos los cambios necesarios y la enviamos otra vez.
- El servidor o el hosting. Si la app guarda datos, esos datos viven en un servidor, y eso es un costo mensual. Puedes contratarlo tú o incluirlo en el plan de mantenimiento y hosting, que parte desde US$ 29 al mes.
- Las actualizaciones. Los celulares y las tiendas cambian con los años, así que una app necesita actualizarse de vez en cuando. Se cotiza aparte o se cubre con el plan de mantenimiento.
- El código fuente y su documentación. Si quieres el código de tu proyecto, se cotiza aparte.
¿Necesito una app o me basta una web?
Muchas veces la respuesta honesta es que te basta una web. Una página que funciona bien en el celular la encuentran en Google y nadie tiene que instalar nada. Si es lo que necesitas, una página web parte desde US$ 290 y suele salir más simple de mantener.
Una app empieza a tener sentido cuando se cumple alguna de estas condiciones:
- La usarán seguido, no una vez al mes.
- Necesitas avisos en el teléfono, la cámara o la ubicación.
- Tu equipo trabaja en la calle y necesita registrar datos desde el celular.
- Quieres estar en la tienda de aplicaciones porque tus clientes la buscan ahí.
Y no conviene una app en estos casos:
- Tus clientes entran de vez en cuando a informarse, cotizar o comprar. Una web lo resuelve mejor.
- Quieres meter tu página web dentro de una app sin nada más. Las reglas de revisión que mencionamos piden que una app vaya más allá de un sitio empaquetado, así que ese plan puede toparse con un rechazo.
- Aún no sabes si la gente quiere lo que ofreces. Probarlo con una landing o una web cuesta mucho menos que una app.
- Esperas que la tienda te traiga clientes. Estar publicada no asegura descargas: igual hay que dar a conocer la app.
- No tienes quién la pruebe y la atienda. Una app sin dueño se queda desactualizada.
Si la web te alcanza, te lo vamos a decir en la primera reunión, aunque eso signifique un proyecto más pequeño.
Cuatro ejemplos para ubicarte
Estos casos son hipotéticos, pero te ayudan a ver dónde cae tu proyecto:
- Un servicio de reparto cuyos repartidores registran cada entrega con foto y firma. Trabajan en la calle y necesitan el teléfono en la mano. Una app móvil conectada a un sistema tiene sentido, y el precio sube por la conexión y por si necesita más de 5 pantallas.
- Una tienda de barrio con caja, impresora de tickets e internet inestable. Necesita cobrar aunque se caiga la conexión. Una aplicación de escritorio resuelve eso mejor que una app móvil.
- Una clínica pequeña donde varias personas comparten agenda e historial. Un sistema a medida en la web les deja entrar desde cualquier equipo, y más adelante pueden sumar una app que consulte los mismos datos.
- Un restaurante cuyos clientes piden una vez al mes. Quiere una app porque "todos tienen una". Una web con su carta y un botón de WhatsApp probablemente alcance, y es el caso donde recomendamos no construir la app todavía.
Usa el precio de referencia de tu tipo de proyecto como punto de partida y suma lo que cambie: más pantallas, otra plataforma o conexiones con tus datos.
Cómo cotizar sin sorpresas
Antes de aceptar cualquier propuesta, comprueba que responda estas preguntas:
- ¿Cuántas pantallas incluye, y cuáles son?
- ¿Para qué plataforma es, y cuánto cuesta sumar la otra?
- ¿Las cuentas de las tiendas quedan a mi nombre?
- ¿Qué pasa si la tienda rechaza la app?
- ¿Necesita servidor? ¿Quién lo contrata y cuánto cuesta al mes?
- ¿Quién la actualiza cuando cambien los celulares?
- ¿El código fuente está incluido o va aparte?
- ¿Cuánto tarda y cuándo se paga cada parte?
En CodeJ2 el proyecto se paga 50% al empezar y 50% al entregar, y tarda entre 4 y 8 semanas según las pantallas y las rondas de ajustes. Antes de programar ves un prototipo donde puedes tocar y navegar las pantallas, y durante el desarrollo recibes cada semana una versión para instalar en tu celular. Así sabes si va bien sin esperar al final.
Siguiente paso
El camino más rápido es contarnos cuatro cosas: qué debe hacer la app, quién la usará, qué plataforma conviene primero y si ya tienes un sistema o datos que conectar. Con eso podemos darte un rango real y una lista clara de lo que incluye.
Puedes empezar por la página de Aplicaciones móviles, revisar los sistemas a medida si lo tuyo es más una operación que una app, completar el brief de cotización o escribirnos por WhatsApp. La primera reunión es gratis y te decimos con honestidad qué te conviene construir, aunque sea algo más simple de lo que pensabas.
El servicio de este artículoApp móvildesde US$ 840